El cuento

Desde siempre y con ansias de mundo, el cuento que me identifica, siguiendo el consejo de Steve Job, “Seguid atolondrados, seguid hambrientos”,  es el siguiente.

La función del arte

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.

Viajaron al sur.

Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.

Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:

¡Ayúdame a mirar!

Eduardo Galeano

Iris  Irish Eyes
Image by bespoke via Flickr
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